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El lumbago

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el lumbago

Es una forma coloquial de llamar a la lumbalgia, que es el dolor en la parte baja de la espalda (columna lumbar).

El 85% de la población dice haber sufrido este mal al menos una vez en la vida. La parte baja de la espalda es una zona del cuerpo que tiene una estructura compleja de elementos interpuestos y conectados: tendones, músculos, nervios altamente sensibles, articulaciones pequeñas, discos intervertebrales, raíces nerviosas… Un dolor o problema en cualquiera de estas estructuras es irradiado a otras zonas del cuerpo.

A veces ese dolor es tan fuerte que decimos que nos “deja clavados”, sin poder movernos. Esta sensación es como de experimentar un fuerte “tirón”.  En estos casos hay como una contractura generalizada del área que se produce de manera súbita. Es intenso y el dolor va acompañado de rigidez. Se puede extender hasta las nalgas e incluso, la parte superior del muslo.

Sobre todo, no nos asustemos. la mayoría de los casos esto se resuelve de manera natural, tan sólo el 7% se convierte en una dolencia crónica. Debemos ir a urgencias si el dolor es excesivamente intenso y nos impide totalmente movernos o nos provoca dificultades para orinar o fiebre. También deberíamos acudir al médico si se está embarazada.

Aunque no fuera tan intenso, si es algo recurrente, deberíamos consultar con un especialista.

como aliviar el lumbago

¿Cómo podemos aliviar el lumbago?

Si es reciente, es decir, no han pasado 24 horas, deberíamos aplicar alguna compresa o almohadilla de frío en la zona que nos produzca mayor dolor.

Hacer reposo moderado, aunque es importante que no nos quedemos inactivos. Debe de ser un reposo corto, evitando esfuerzos y sobrecargar la espalda. Seguramente el médico nos recomiende la toma de un analgésico o antiinflamatorio leve.

Tras ese primer día, podemos aplicar calor leve en la zona dolorida. También, aplicar nuestra crema natural RS7 Fisio Forte, mediante un masaje suave puede ayudar a disminuir el dolor.

En casos graves se pueden utilizar técnicas como la estimulación medular o la ablación con radiofrecuencia, acompañado de un tratamiento farmacológico para tratar el dolor crónico.

El lumbago suele mejorar en un plazo de cuatro semanas o menos.

Corrige la postura y aleja el dolor

Los estudios demuestran que los trabajos que se caracterizan por posturas estáticas son un factor de riesgo para padecer lumbalgia.  Permanecer sentados durante una larga jornada laboral aumenta las probabilidades de tener problemas de espalda, por ello es muy importante que vayamos alternando diferentes posturas y que hagamos descansos para estirar de manera suave la musculatura.

Aquellos trabajos que requieren de levantar peso constantemente también están en el punto de mira de este tipo de dolencias, sobre todo, si se producen de manera súbita o alta velocidad. Es sumamente importante que los movimientos se realicen de manera gradual e intensidad leve o moderada para evitar lesionarnos.

Las personas que practican fitness también deben de ser cuidadosos, especialmente con el levantamiento de peso. Es importante la supervisión de un entrenador cualificado que nos enseñe a realizar los ejercicios correctamente. No son pocas las personas que se lesionan diariamente en los gimnasios por realizar un entrenamiento correcto a nivel postural. Vigilemos también la cantidad de peso que levantamos y su ejecución, pues el ansia y la prisa no son buenas consejeras y normalmente nos llevan a sufrir lesiones que obstaculizan nuestra progresión o consecución de objetivos.

como prevenir el lumbago

Otras recomendaciones para prevenir el lumbago

A continuación, tienes algunos consejos para evitar padecer lumbalgia o lesionarnos la espalda:

  • Para levantar objetos del suelo, lo mejor es ponerse de cuclillas o doblar las rodillas y hacerlo con la espalda recta.
  • Es mejor empujar los objetos excesivamente pesados que levantarlos.
  • Es mejor sentarse con la espalda derecha y utilizar apoyos, sobre todo, en la zona lumbar.
  • Evitar el uso de calzado con tacones superiores a 4 centímetros de alto. Unos zapatos cómodos son esenciales para prevenir la lumbalgia, especialmente si tenemos un trabajo que nos obliga a estar de pie durante muchas horas.
  • Una buena almohada y un colchón de calidad son de las mejores inversiones que se pueden hacer. Para dormir es aconsejable sobre un colchón firme. Evitar dormir boca abajo, siendo lo mejor boca arriba o de lado con las rodillas dobladas. Si estamos sufriendo un ataque de lumbago, lo más adecuado es dormir en posición fetal con una almohada entre las piernas para aliviar tensión de la espalda.
  • Es aconsejable, bajo supervisión de un instructor cualificado, la realización de ejercicios destinados a fortalecer la espalda, especialmente la musculatura lumbar y abdominal. Especialmente útiles son las inclinaciones pélvicas o las flexiones abdominales.
  • Restringir esfuerzos repetitivos o excesivos en el tronco.
  • Evitar el sobrepeso.

Recomendamos la práctica de disciplinas como yoga, taichí o pilates que ayudan a reforzar la musculatura y elasticidad de la espalda. También el estrés produce rigidez muscular y puede ser un desencadenante de la lumbalgia, por lo qué puede ser de ayuda el aprender técnicas de relajación corporal.

Es fundamental que antes de realizar ejercicio físico hagamos un correcto calentamiento y estiramiento de los músculos y articulaciones.

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