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Fibromialgia, el dolor invisible

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fibromialgia

Se caracteriza por un dolor musculoesquelético generalizado y una sensación dolorosa que parece provenir de la presión de unos puntos específicos. A pesar de que parece surgir este dolor de las articulaciones, no se trata de una enfermedad articular.

La fibromialgia suele ir acompañada de una sensación de cansancio permanente, fatiga, insomnio, migraña, pérdida de memoria, problemas intestinales, trastornos de la circulación, tendencia a estados depresivos y episodios de ansiedad.

Las mujeres parecen ser más propensas a padecer fibromialgia que los hombres. Las personas que padecen fibromialgia suelen tener sensibilidad en las articulaciones, músculos, tendones y otros tejidos blandos.

Se estima que casi tres millones de personas la sufren en España. Se desconoce su origen, aunque en un principio se creía que se trataba una patología psicológica, las últimas investigaciones a nivel mundial indican que puede tratarse de una enfermedad neuroinmune que afecta al organismo de forma sistemática. Pueden aparecer hasta treinta síntomas diferentes, en la mayoría de los casos, incapacitando laboralmente al que la padece. Los últimos estudios han revelado que existe una alteración del sistema neurológico que lleva a un mal funcionamiento de las vías de dolor, modificando la percepción de este y provocando un gran número de síntomas asociados como pueden ser la fatiga crónica o la falta de sueño.

Síntomas, causas y diagnóstico de la fibromialgia

Se puede dar un inmenso cuadro de síntomas, aunque los más usuales son:

  • Fatiga: con frecuencia se despiertan cansadas, aunque se duerman muchas horas. Al sufrir dolores, muchas veces, el sueño es interrumpido constantemente.
  • Cansancio y malestar generalizado.
  • Sensibilidad a la presión o tacto en diversas partes del cuerpo (los llamados “puntos sensibles”).
  • Dolor de los músculos y tejidos blandos.
  • Migraña y pérdida de memoria.
  • Estados depresivos.

Aunque, como hemos comentado anteriormente, se desconoce la causa de esta enfermedad, las últimas investigaciones señalan a una anomalía de los neurotransmisores que alterarían las vías de modulación del dolor. Además, se han detectado una serie de factores desencadenantes:

  • Genéticos: suele ser hereditaria.
  • Infecciones que pueden desencadenar la fibromialgia.
  • Padecer un trauma físico o emocional importante: estrés psicológico, accidente de coche, sufrir una violación, la pérdida inesperada de un familiar, sufrir un desastre natural, etc…

No existen pruebas diagnósticas para detectar esta enfermedad, sino que se basa en una exploración física del paciente. Los especialistas han determinado un total de 18 puntos sensibles que se localizan en diferentes partes musculares del cuerpo y cuya presión suele producir dolor. Estos puntos se encuentran fundamentalmente alrededor del cuello, pelvis, codos y rodillas.

Aparte hay una serie de criterios que pueden ayudar al médico en su diagnóstico:

  • Dolor generalizado superior a los tres meses de duración.
  • Presencia de problemas de sueño, fatiga crónica, dificultad para concentrarse en las tareas diarias, pérdida de memoria.
  • Ausencia de otra enfermedad.

plantemos cara a la fibromialgia

Tratamientos

Principalmente se basan en la toma de analgésicos o antiinflamatorios clásicos y antidepresivos. Por otra parte, también se recomienda hacer una terapia psicológica para aprender a afrontar la enfermedad y controlar sus síntomas.

La práctica de deporte junto con terapias psicológicas como la meditación guiada o mindfulness, pueden mejorar considerablemente la calidad de vida del paciente y aumentar su autoestima y confianza.

Recomendamos practicar disciplinas como el taichí, chikung o yoga que ayudan a reducir el dolor y a mejorar el sueño. También nos puede ayudar el disfrutar de un baño relajante combinado con aromaterapia e infusiones naturales, así como pasear por la naturaleza o descalzos por la orilla de la playa. Los masajes musculares relajantes son muy útiles para eliminar toxinas y reducir el dolor.

Es muy importante que se plante cara a la fibromialgia e intentar que no condicione nuestra rutina diaria. Sobre todo, hay que tener mucha paciencia consigo mismo y buscar rutinas con las que mantenerse ocupados, así como apoyarse en la familia y amigos en los días más difíciles.

causas de la fibromialgia

Apoyo y aceptación social

Durante muchos años los que han padecido fibromialgia también han sufrido el escepticismo e incomprensión de médicos y de la sociedad en general. Muchísimas personas la han sufrido en silencio. Afortunadamente el mayor conocimiento de esta enfermedad motivado por los últimos estudios está también cambiando poco a poco su percepción. Aunque, el hecho de que haya sido ignorada su realidad e incluso despreciada durante tantísimo tiempo, ha motivado un daño físico y moral difícilmente reparable para muchos de sus afectados.

Es muy importante que se desarrollen campañas de comunicación institucionales para informar sobre esta enfermedad y acelerar su aceptación por parte de la sociedad. Son muchas las personas, especialmente mujeres, que se encuentran en riesgo de exclusión social por culpa de la incomprensión social y la indiferencia de las instituciones.

Entre todos plantemos cara a la fibromialgia.

Dedicado a Luz Mary y a tantas otras personas que sufren la fibromialgia en silencio.

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